X-Files: Creer es la clave

Director: Chris Carter
Intérpretes: David Duchovny (Fox Mulder), Gillian Anderson (Dana Scully), Amanda Peet (Dakota Whitney), Mitch Pileggi (Walter Skinner), Xzibit (Alvin ´Xzibit´ Joiner), Billy Connolly
Título VO: The X-Files: I want to believe
Género: Ciencia-Ficción
Año de producción: 2008
Productora: Twentieth Century Fox Film Corporation, Ten Thirteen Productions
Guión: Frank Spotnitz, Chris Carter
Música: Mark Snow
Fotografía: Bill Roe
Duración: 120


Breve sinopsis

En una zona rural de Virginia están desapareciendo algunas mujeres. Sin pistas para encontrarlas, la única persona que parece mantener algún tipo de contacto con ellas es un sacerdote con visiones. Gracias a ellas, guiará a la policía hasta las víctimas. Hasta allí acudirán los agentes Fox Mulder y Dana Scully, que volverán a trabajar juntos para intentar resolver uno de los casos más extraños de sus carreras y en el que las creencias de Mulder serán puestas a prueba.

Critica

En parte thriller sobrenatural, en parte investigación sobre un asesino en serie, en parte intriga médica y en parte melodrama amoroso, aunque insatisfactoria a todos esos niveles, 'X-Files: Creer es la clave' es una película decepcionante que frustrará a los aficionados más puristas de la serie de la televisión en la que se basa y tampoco servirá para crear nuevas remesas de seguidores.

Secuela no solo de aquella serie sino también de 'Expediente X: la película', estrenada hace diez años y no especialmente brillante, la nueva película transpira clasicismo tanto en el sentido positivo como en el negativo del término. Lo mejor de la película es Gillian Anderson, que ofrece una interpretación valientemente inteligente y segura de sí mima en un thriller que desafía la lógica y la credibilidad constantemente, y que en sus últimos compases pide literalmente a la audiencias que se trague cuentos chinos, dándole pleno sentido al título 'Creer es la clave'.

De hecho, hay que ser creyente para aceptar la premisa y la narrativa de esta película fracturada que pasa bruscamente de una subtrama a otra, a menudo en momentos equivocados. Tampoco ayuda el hecho de que la película transcurra a un ritmo letárgico, algo imperdonable en un relato de suspense, y que carezca de las filigranas visuales y técnicas que uno espera de una película de este calibre. Eso significa que, a pesar de su título, o bien los estudios Fox no creían en el proyecto y por ello le asignaron un presupuesto más bajo que el normativo, o bien que la película fue rodada rápida y andrajosamente.

Si uno no conociera el currículum de sus creadores, podría pensar que la película fue hecha por principiantes o aficionados. Por otra parte, mucho más interesante o relevante que su formato de intriga resulta el subtexto. En última instancia, todas las escenas estructuradas a base de diálogos hablan de la tensión inherente entre fe y ciencia, y se preguntan si las dos esferas pueden ser reconciliadas o mediadas en las vidas de seres humanos pecadores o creyentes. Sin excepciones, cada uno de los personajes lucha con este dilema, que define su vida personal, profesional y colectiva. El problema es que, al final, 'X-Files: Creer es la clave' es bastante estúpida, o por lo menos no suficiente terrorífica según los estándares actuales del género, que cambiaron para siempre en los años 90, en buena medida, ironías de la vida, gracias a la teleserie 'Expediente X'.

Álex M. Blanco


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