
Breve sinopsis
Ray y Ken son dos asesinos a sueldo que tras un trabajo complicado en Londres, son enviados a descansar a Brujas por su jefe. En esta ciudad, como sacada de un cuento de hadas, se hacen pasar por turistas. Pero mientras Ray no consigue olvidar las brutales imágenes de su último trabajo, Ken descubre el efecto positivo que tiene el lugar en su mente y alma. Cuando llega la llamada del jefe para conocer el siguiente movimiento, sus vacaciones se van a convertir en una lucha por su supervivencia.Critica
El bagaje de Martin McDonagh como aclamado dramaturgo ayuda a explicar por qué 'Escondidos en Brujas', su primera película como guionista y director, se desarrolla de la forma en que lo hace, a partir de una serie de revelaciones que tienen lugar a base de largos y pausados diálogos y que hacen transitar la historia a través de diferentes actos bien distintos. Lo que no explica, en cambio, es el impactante talento visual de McDonagh, o su habilidad para mezclar comedia de altos vuelos con expansivo estudio de personaje.
Debió de resultarle difícil mantener el rumbo de un guión tan juguetón e inteligente, pero más mérito aún tiene haberlo dirigido tan bien como lo ha hecho. En un principio, 'Escondidos en Brujas' toma la forma de una comedia típica sobre un pez fuera del agua, todo diálogo nervioso y vivo, y sentencias envenenadas acerca de las pequeñas comunidades y de gordos turistas americanos. Pero entonces empieza a extenderse de forma caleidoscópica, y cada nuevo giro lleva la historia en direcciones insospechadas.
Por momentos es sorprendentemente emotiva, a ratos es un inquietante drama criminal, de forma intermitente es pura risa. Si Guy Ritchie se sentara, tomara un poco de aire y pusiera tanta reflexión como energía y estilo a sus películas, le saldrían más o menos como ésta. De hecho, en buena medida como en una película de Guy Ritchie, parte de la diversión aquí es comprobar cómo todos los giros argumentales convergen de forma improbable al final.
El resto del crédito debe atribuirse a las interpretaciones. Farrell, que ha hecho con éxito la transición de estrella sobrexpuesta de thrillers de acción a artista de una película al año, tiene mucho trabajo que hacer aquí, y lo resuelve sin una sola fisura mientras define a su personaje de forma alternativa y siempre convincente entre con el perfil de capullo, de joven amante nervioso y de mártir. Pero todos los protagonistas están perfectamente escogidos, y ayudan a convertir una farsa con toques de intriga en algo más profundo y más dulce.
La estética mugrienta y los interludios oníricos evocan inevitablemente los primeros trabajos de Neil Jordan, pero 'Escondidos en Brujas' recuerda a películas como 'Juego de lágrimas' por otras razones: cuando es divertida, es hilarante; cuando va en serio, es tremendamente poderosa; y, en cualquier caso, es una sorpresa inacabablemente placentera.
Sergio S. Martín