
Breve sinopsis
Lok ha conseguido hacer de la Wo Sing la organización criminal más temida de Hong Kong, pero ahora su mandato se acaba y los candidatos a sucederle están en plena disputa. De todos ellos, el favorito es Jimmy, un gangster con importantes empresas que apuesta por los negocios limpios. El gobierno chino, deseoso de mejorar sus relaciones con la mafia, también ve con buenos ojos al candidato y le ayuda a hacerse con el poder. Lo que Jimmy no sabe es que su futuro está lleno de batallas indeseables.Critica
El reduccionismo arcaizante de la crítica festivalera, hostil por sistema y principio al cine de género siempre que no venga avalado por el santón de la posmodernidad reciclante Quentin Tarantino, despreció con demencial miopía hace un par de años la excelencia formal y la frescura conceptual de "Election", obra magna de un cineasta denostado por prejuicio como Johnnie To que ahora, cuando su presencia irreverente y renovadora de las orgías balísticas empieza a ser ´cool´ e ´in´ es saludado con entusiasmo por los mismos que antes le daban la espalda por no participar de la institucionalización del plano fijo-secuencia de media hora larga. To es, un par de años después, un fijo en las parrillas programáticas de los Festivales de categoría A, y no sólo objeto de culto de certámenes temáticos y filoasiáticos de segundo nivel. Nunca es tarde si la dicha es buena, hablando ahora de la relación de To con nuestras pantallas. Si el díptico "Election", orientalización y puesta al día orquestal del cine de tipos listos y tramposos vocacionales, que bebe indiscretamente del Scorsese suburbial y de la operística épica del poder clandestino y criminal de los Corleone de Coppola, sirve para que el buen aficionado se sienta tentado de hacerse en formato doméstico con "Running Out of Time", "PTU", "Fulltime Killer" o "Breaking News", que viene a ser la crema de un curriculum ejemplar que ha sabido importar ráfagas de aire fresco al universo de la acción y el thriller hongkonés, con cimas estéticas que convierten cualquier empeño de comparación de la filmografía de To con la de John Woo en un chiste malo. "Election 2" que, bien es cierto, no aporta sustanciales novedades al planteamiento cardinal de la primera entrega, esto es: la guerra civil sin reglas desatada entre los dos candidatos más fuertes al trono político de las Triadas hongkonesas, es no obstante un providencial ejemplo de gestión de las convenciones de una secuela innecesaria. To, uno de los mejores narradores puros de la modernidad cinematográfica, un maestro que camina con un pie en el meollo de la tradición y otro en el filo del abismo de una ritualización rabiosamente actual de la violencia y sus satélites. To es el Dios de la coreografía de la pólvora, el genio de la planificación eléctrica alrededor del silbido letal de las balas, sin embargo en los dos "Election" se aparta radicalmente del ballet del fuego cruzado para imponer un nuevo código litúrgico de ejercicio de la violencia: no hay pistolas, no hay fusiles ni balas en ninguno de los dos episodios de "Election", To asume una dimensión dramáticamente más densa de la relación del individuo y la extorsión barriobajera exhortando a su personajes a practicar la más primitivas de las fórmulas de ritualización de esa violencia, cuchillo en mano o a puño limpio, sin la impunidad de la distancia, a quemarropa en un espacio en que las palabras y el instinto netamente animal determinan las coordenadas de la confrontación terminal."Election 2" es un producto más redondo narrativamente hablando, en el que To se afana en perfeccionar la aclamada fórmula, pero en la balanza contraria hace bulto la raquítica ración de novedades. Ahora bien To es de esos cineastas tan brillantes, tan dotados para filmar el aura putrefacta de las bestias urbanas, que sus reincidencias se digieren con admiración rendida, tal es la magnitud del espectáculo. Un consejo, después de gozar con el díptico mafioso háganse con una copia del DVD (en España habrá que esperar aún unos meses) de la penúltima película del maestro To: "Exiled", magistral híbrido de cine de gángsteres y spaghetti western y, quizá, la mejor película del cineasta hongkonés hasta la fecha.