
Breve sinopsis
Cinco amigos inmigrantes de origen árabe, ocupan sus horas con "pequeños" delitos. Jóvenes e impresionables, son persuadidos por un duro gangster y su seductora novia para llevar a cabo el atraco a un banco. Cuando el intento sale mal y son pillados por la policía, los cinco se sorprenden al ver que en lugar de ir a prisión son condenados a pasar un año y medio en Glen Mills, un reformatorio experimental. Así comienzan el duro camino de la rehabilitación.Critica
Tristemente Theo Van Gogh es más famoso por estos lares por su trágica muerte a tiros a manos de un fanático que por sus películas o escritos. Y va a seguir siendo así a juzgar por la mediocre factura de este Cool, un ladrillo en toda regla que presuntamente reflexiona sobre la violencia juvenil, la delincuencia precoz y semejantes. El problema es la desesperante espesura, la falta de rumbo y la escasa credibilidad de un drama reñido con la fluidez. Penúltima película del malogrado cineasta holandés previa, precisamente, a aquella que analizaba el fenómeno Pym Fortuin, otra víctima de un energúmeno callejero, Cool plantea reflexiones de perogrullo enredadas en un envoltorio presuntamente sesudo que maneja continuamente diálogos indigestos y personajes esbozados con cuatro trazos, sin alma ni voluntad de tenerla. Un cine periférico, probablemente comprometido con una realidad social punzante, la de la Holanda suburbial contemporánea, que podría ser, seguramente, cualquier otra esquina del globo, porque los conflictos que psicoanaliza son universales. Van Gogh habla, por regla general, sin mordaza de los que no suelen tener voz, traza interrelaciones incólodas saltándose a la torera tabúes raciales y sociales, pero aunque quiere morder apenas roza por la antipática e incómoda estructura que envuelve sus películas. Cool es particularmente difícil y cuadriculada, tediosa sin coartada y difícil de descifrar, tan hermética y jeroglífica resulta. Ni conmueve, ni genera reflexión ni nada que se le parezca. Es un filme autocomplaciente que quiere ser mucho más profundo de lo que en verdad es. Al final nada de nada, o casi nada más que hora y media de pretensiones frustradas y una parsimonia narrativa cercana a lo desesperante.