Carretera al infierno (2007)

Director: Dave Meyers
Intérpretes: Sean Bean (John Ryder), Sophia Bush (Grace), Zachary Knighton (Jim), Neal McDonough (teniente Steridge)
Título VO: The hitcher
Género: Thriller
Año de producción: 2007-09-06 00: 00: 00.0
Productora: Intrepid Pictures, Rogue Pictures, Platinum Dunes
Guión: Jake Wade Wall, Eric Bernt
Música: Steve Jablonsky
Fotografía: James Hawkinson
Duración: 83


Breve sinopsis

Grace y Jim son una pareja de universitarios que aprovecha sus vacaciones para recorrer Estados Unidos en coche. Lo que iba a ser un viaje de placer se torna en pesadilla cuando se encuentran con John Ryder, un peligroso asesino conocido como "el Autoestopista". Los jóvenes pronto descubren los sangrientos métodos de Ryder y afrontan con valor sus trampas de muerte. Sin embargo, no sólo huirán de él, ya que la policía les persigue acusándoles de la masacre que se está cometiendo en la carretera.

Critica

Como productor Michael Bay arriesga lo mínimo imprescindible, si es que no es él el tipo encargado de sentarse en la silla de director. Fiel a este sorprendente conservadurismo financiero, el director de "Transformers" sigue adelante con su franquicia de remakes de clásicos del cine de terror. Después de reelaborar los escalofríos de "La matanza de Texas" y "La morada del miedo", y justo antes de hacer lo propio con "Los pájaros", a la vera de Naomi Watts, procede, a cuenta de un especialista en videoclips como David Meyers a reinventar (es un decir) la adrenalina psicopática de aquel "The Hitcher" de Robert Hamon que emanaba mal rollo a borbotones gracias a la presencia acongojante de Rutger Hauer dibujando muecas de lunático irredimible, aficionado al matarile gratuito y ruidoso. Hamon revisa la fórmula, certificando de paso su defunción, tantas han sido las reediciones del fenómeno, aderezada con guiños poscontemporáneos: desde la impunidad de la ilógica y la desmesura del efectismo pirotécnico (tremenda la secuencia del matarife ajusticiando a velocidad punta a un batallón de agentes de la ley, con unidades volantes incluidas), que suplanta el jaleo piromaníaco por una gestión no histérica del suspense, pasando por la incrustación de una tía buena (la pujante Sophia Bush), pertinentemente enfatizados sus escotes como es de rigor en toda revisión moderna del terror americano del patrimonio tradicional. Sean Bean no tiene el carisma presencial del Rutger Hauer de los mejores días, si bien su empeño por tridimensionalizar un lunático tangible y, por extensión, temible, es el único elemento en la balanza de los pros que hace oposición al inmisericorde monopolio de los contras: la fórmula tuvo su aquel en la edad dorada del cine de perseguidor tarado, pero "Carretera al infierno" ilustra los anacronismos del esquema sazonando la previsibilidad ultrasobada del artilugio argumental con el irritante culto a lo improbable, alimentando de vísceras una escalada bluff hacia un climax igualmente bluff, a través de la cual Meyers se reivindica como creador de imágenes no dotado, sin embargo, para excitar tensión Alguna. Su película es un convencional paseo por un puñado de anacronismos de cara lavada que importa la morralla funcional de la película de Hamon dejándose en el tintero el mismísimo quid de la cuestión: no hay artefacto terrorífico que funcione si el suspense no encuentra sitio. Y este no funciona y agota por la irrelevancia de un mecanismo de reloj absolutamente trillado y, lo peor, con alarmante falta de piezas


CDNSearch