
Breve sinopsis
Fran, Rosa, Ana y María son cuatro mujeres que se conocen durante la elaboración de un Atlas de Geografía por fascículos. Todas rondan los cuarenta y a través de sus conversaciones, se dan cuenta de que empiezan a cambiar de mentalidad para dejar atrás la frustración a favor de una ilusión renovada por nuevos proyectos. El destino las enfrenta a infidelidades y reconciliaciones, al mismo tiempo que se preguntan qué es el amor y qué peso tiene en sus vidas. Quizá aún no es tarde para encontrarlo.Critica
Almudena Grandes no tiene suerte con la adaptación al cine de sus novelas. Hasta la fecha todo son rutinarias traslaciones del fondo y de la forma, mudanzas del papel a la pantalla, películas que no se sienten tales, sino epílogos tridimensionales de un universo literario que sólo pellizcan en la superficie. Atlas de geografía humana es un espectáculo de títeres, de humanidades de papel, y de derivas sentimentales asfixiadas en el cliché. Produce Gerardo Herrero, pero bien podría el filme llevar su firma, porque se mueve en los mismos parámetros mortecinos, retóricos, distantes y prosaicos de Malena es un nombre de tango o Los aires difíciles que si dirigió, entre la incapacidad de resolver la dinamita verbal y emocional de lor originales en papel en términos de representación en celuloide con sangre en las venas. Azucena Rodríguez se apunta, pues, a las insuficiencias prototípicas del drama adulto literario español, con una solución narrativa plana, monocroma y exageradamente convencional, con un puñado de estimables actrices que se ahogan en la rígida solemnidad de la literatura en off, de los soliloquios y de la concentración inorgánica del legado de un gran libro en un puñado de hojas escaso.A excepción de Montse Germán, a la que ya descubrimos espléndida en la magistral Ficción de Cesc Gay, todas ellas se dan de bruces con la inerte y gélida síntesis de una retahíla de emociones potencialmente auténticas que tropiezan con un libreto que naufraga en la transición entre soportes. Arquitectura dramática de precaria credibilidad y, paradójicamente, estereotípicc, cojo del mismo pie que la inmensa mayoría de incursiones de cajón del cine patrio en el magma de los abismos conyugales. Al servicio de los códigos unidimensionales y sin chispa de un cine conceptualmente muy ambicioso, con un altísimo concepto de sí mismo, que revisita las grandes cuestiones del naufragio y la recogida de sus restos de esa medioburguesía cuasi cuarentona que ve rodar los escombros de sus utopías -nuevo arquetipo estandarizado del cine patrio de semblante grave y autocomplaciente que no llega ni transmite por la invisibilidad de una perspectiva auténtica con nombre y apellidos- Atlas de geografía humana es película de corto recorrido, anémica y ruidosamente artificiosa.