
Breve sinopsis
Un grupo de activistas a favor de los derechos de los animales, en su intento de liberar a unos primates de un laboratorio de investigación, liberan un virus devastador que se contagia a los humanos por la sangre. 28 días después un joven despierta del coma en un hospital londinense. Cuál es su sorpresa cuando no encuentra a ningún personal del hospital, ningún enfermo... nadie. En las calles sigue sin oír ni ver a ninguna persona, no funcionan las comunicaciones.Critica
Como dicen sus responsables, "28 días después" no es sólo una cinta de terror. Y es que se hace patente en esta película la premisa que popularizó Hobbes, "el hombre es un lobo para el hombre". El peligro continuo que provocamos hacia los demás seres humanos, además de la amenaza que somos para nosotros mismos, es una constante en esta cinta. Plantea además el papel del hombre en la sociedad, y la soledad del ser humano. Estas ideas provocan más miedo y desesperanza que el virus de la rabia, los momentos de alta violencia del filme, así como la continua fuga a los que son sometidos los protagonistas. Momentos como el reflejo de un Londres desolado, desierto después de un mes de epidemia y muerte, son aciertos que se quedan grabados en la retina del espectador. Tanto para amantes del suspense como del cine más gore, "28 días después" puede encontrar adeptos con diferentes gustos. Vestirse de rojo para ser sacrificado, o despertar desnudo de un coma, son guiños del realizador a los espectadores más curiosos.